Slop (en inglés, la comida aguada que se da a los cerdos) es contenido de baja calidad generado en masa con IA: imágenes absurdas que circulan en redes para cosechar interacciones, libros apócrifos en tiendas en línea, artículos de relleno para posicionarse en buscadores, respuestas genéricas donde se esperaba a una persona. El término se usaba desde alrededor de 2022 en foros como 4chan y Hacker News; en mayo de 2024 el programador Simon Willison lo popularizó con una comparación que hizo fortuna: así como spam nombró el correo no deseado, slop nombra el contenido generado que nadie pidió (Willison, 2024). Merriam-Webster lo eligió palabra del año 2025 y lo definió como contenido digital de baja calidad producido, por lo general en cantidad, mediante IA.
El concepto es más económico y estético que técnico: el problema no es que un texto lo haya escrito una máquina, sino que su costo de producción cayó a casi cero mientras el costo de leerlo sigue siendo humano. Por eso slop es un término valorativo además de descriptivo, y se aplica también a textos humanos que imitan la prosa genérica de los chatbots. Tiene, con todo, una consecuencia técnica: si la web se llena de texto generado, los modelos futuros se entrenarán con él (corpus), y Shumailov et al. (2024) mostraron que entrenar recursivamente con datos generados puede degradar los modelos hasta el «colapso», porque se pierden las colas de la distribución.
Quienes defienden estas herramientas responden que slop es un juicio sobre el uso, no sobre la técnica. La pregunta se vuelve reflexiva con el arte: la propia canción del p(doom) fue generada con Udio, un modelo de música, sobre letras escritas por personas con ayuda de Claude (osmarks, s. f.). ¿Es slop? Para la filosofía del lenguaje, el término es un buen caso de estudio: si el significado depende de la intención comunicativa del hablante (Grice, 1957), y los modelos carecen de ella (Bender et al., 2021), ¿de dónde saca sentido un lector de slop, y de quién es (forma vs significado)?