En The Language of Thought (1975), Jerry Fodor razonó así: nuestras mejores teorías de la percepción, el aprendizaje de conceptos y la decisión describen procesos computacionales; toda computación necesita un medio de representación; luego existe un sistema de representación mental, el mentalés. No puede ser el castellano ni el inglés, porque los bebés y otros animales también piensan. Es una idea hermana de la IA simbólica: la mente como un sistema físico de símbolos.
Lo que define al lenguaje del pensamiento es su estructura. Sus representaciones tienen constituyentes, el significado del todo depende del de las partes, y los procesos mentales son sensibles a esa estructura: los constituyentes tienen papel causal (Millière y Buckner, 2024a, sec. 3.1). Eso explicaría la productividad del pensamiento y su sistematicidad: quien puede pensar que Juan ama a María puede pensar que María ama a Juan (Fodor y Pylyshyn, 1988) (ver composicionalidad). La hipótesis fue también el ancla de un innatismo radical: Fodor llegó a sostener que conceptos como CARBURADOR son innatos (Buckner, 2024, p. 14). Para Buckner (2024) es uno de los ejes del debate entre racionalistas, que piensan el pensamiento en un medio simbólico, y empiristas, que lo ven operar sobre representaciones de origen perceptivo (2024, p. 42).
Las redes neuronales parecían la alternativa, y el dilema de Fodor y Pylyshyn las esperaba (ver conexionismo). Hoy la discusión es empírica. Si los transformers generalizan de manera composicional, pueden estar implementando un lenguaje del pensamiento o usando una estructura no clásica; la conducta sola no decide (Millière y Buckner, 2024a, sec. 3.1). La interpretabilidad ofrece pistas en ambos sentidos: las cabezas de inducción almacenan un token en un subespacio que funciona como variable (Millière y Buckner, 2024b, sec. 2.5.1), y McCoy et al. (2026) hallan estructuras simbólicas implícitas en vectores. Quilty-Dunn et al. (2023) sostienen que la hipótesis vuelve a ser, en varias ciencias cognitivas, la mejor opción disponible.
Los modelos de lenguaje invierten el cuadro de Fodor: afuera, en su cadena de pensamiento, «piensan» en lenguaje natural; adentro, solo hay vectores continuos. ¿Dónde estaría, si existe, su lenguaje del pensamiento?