«What did Ilya see?» es el meme que dejó la crisis de gobierno de OpenAI de noviembre de 2023. El viernes 17, el directorio de la organización sin fines de lucro que controla la empresa despidió a su director ejecutivo, Sam Altman, con un comunicado según el cual no había sido «consistently candid in his communications with the board». Entre quienes votaron estaba Ilya Sutskever, cofundador y científico jefe, coautor de AlexNet y de Seq2seq. Siguieron cinco días vertiginosos: Microsoft ofreció contratar a Altman, la gran mayoría de los empleados amenazó con renunciar, Sutskever dijo lamentar profundamente su participación y Altman volvió con un directorio renovado.
La pregunta del meme supone que Sutskever, preocupado por la seguridad, había visto algo (un avance técnico, un modelo peligroso) que justificaba el golpe. Reuters informó que, antes del despido, investigadores habían advertido al directorio sobre un proyecto llamado Q* que resolvía problemas de matemática escolar. La explicación que emergió después fue más prosaica. La revisión encargada al estudio WilmerHale (marzo de 2024) concluyó que hubo una pérdida de confianza entre Altman y el directorio, no preocupaciones sobre la seguridad de los productos ni el ritmo de desarrollo, y que su conducta «did not mandate removal». En 2025, la declaración de Sutskever en el litigio de Musk contra OpenAI describió un memorando de 52 páginas sobre un supuesto patrón de mentiras de Altman. Sutskever dejó OpenAI en mayo de 2024 y fundó Safe Superintelligence Inc. en junio.
La canción deja el enigma intacto: «What did Ilya see? We'll never know» (osmarks, s. f.); su anotador agrega que mucha gente ha sido «not consistently candid» sobre la IA. El episodio importa más allá del chisme porque puso a prueba el experimento institucional de OpenAI, una organización sin fines de lucro encargada de frenar a su propia empresa si la seguridad lo exigía, y mostró el peso de empleados, inversores y socios cuando ese freno se usó. Para unos, prueba que la seguridad pierde siempre contra el dinero (riesgo existencial); para otros, que un directorio con temores doomers podía actuar de manera errática.